Un parto humano
18 de Diciembre, 2006Traer un bebe al mundo es una de las mayores satisfacciones vitales para una mujer; en cambio, el parto también puede citarse entre las experiencias más traumáticas tanto para la madre como para el bebe. Para luchar contra este último aspecto se está desarrollando durante los últimos años un debate entre variados profesionales del mundo de la medicina y los asistentes de los partos centrado en un aspecto con variadas interpretaciones: descifrar cuál es la postura más adecuada para la mujer durante el alumbramiento.
Actualmente la posición que predomina en los paritorios extremeños es la de litotomía (acostada sobre la espalda y con las rodillas flexionadas y separadas), es decir, semitumbada. En cambio, existen muchos partidarios del sector que abogan por una posición vertical de la madre, aquella en la que la espalda forma un ángulo superior a los 45º respecto a la línea horizontal, lo que favorecería el empuje de la mujer, aumentaría su comodidad y le daría la posibilidad de aprovecharse de la fuerza de gravedad a la hora de la expulsión.
Ante esta disyuntiva, cada vez más profesionales prefieren no renunciar a ambas posibilidades y apuestan por ofrecer a las parturientas la máxima libertad de elección en este sentido. Esta ha sido finalmente la opción adoptada por el Hospital Materno Infantil de Badajoz. Su director, Marcelino Borrallo, en declaraciones a este diario, anunció que el centro pacense otorgará esa posibilidad y otras comodidades tras unas obras de reforma que tendrán lugar en el mismo. El plazo para la implementación de esas mejoras será de algo más de un año.
Según explicó Borrallo, «las condiciones materiales actuales del Hospital van unidas a una situación en la que no ha existido una demanda. La camas de partos disponibles en el hospital no permiten esa posición vertical». Además de permitir una mayor libertad de movimientos para la parturienta, las obras permitirán que la embarazada esté en todo momento en una única habitación individual en la que pasaría por todas las fases del parto (dilatación, expulsión, primeros contactos con su bebe ) y en una misma cama. Esta cama contaría con unas características especiales que le permitirían dilatar en ella, realizar la fase de expulsión e incluso disfrutar en ella de los primeros minutos de vida de su hijo entre sus brazos. «La señora no tendría que moverse de una sala a otra y de una cama a otra; no se vería obligada a pasar la fase de dilatación en una habitación con otras pacientes», precisó Borrallo.
El director del Hospital Materno Infantil de Badajoz relató, en referencia parto en posición vertical, que «en 1981 ya se introdujo en el hospital por ginecólogo, pero con el tiempo se dejó de usar ya que las instalaciones y el equipo con el que cuenta el centro no es el más adecuado para esa postura de la parturienta».
Para Marcelino Borrallo el parto en posición vertical no tiene grandes ventajas manifiestas, aunque basándose en su interés por atender en las mejores condiciones a las embarazadas, considera muy oportuno otorgar a esas mujeres dicha capacidad de elección ligada a sus necesidades fisiológicas.
Presencia en Andalucía
El parto en posición vertical o al menos la posibilidad de su elección por parte de una embarazada, sigue siendo una realidad bastante minoritaria en España. Pero a pesar de ello, el parto en posición vertical está siendo objeto de varios estudios en el seno de la comunidad científica. Entre ellos destaca un proyecto en Andalucía que, bajo la tutela de las autoridades políticas de esa región, está realizando trabajos pioneros en el país.
Allí, además de las investigaciones meramente teóricas, se está llevando a cabo una pruebas piloto en el Hospital de La Inmaculada, de Huércal-Overa (Almería). Este centro ha sido el primero de la red pública andaluza en instaurar la oferta de parto vertical a las mujeres, exactamente desde el pasado mes de agosto. Sus profesionales ya han destacado que, aunque sólo un 15% de las parturientas eligen la postura vertical, «todas valoran positivamente el hecho de poder eligir».
Tras los buenos resultados desprendidos por dichas investigaciones, y observando las facilidades económicas de hacer frente a incorporación del instrumental necesario (una silla obstétrica articulada cuesta 600 euros), la Consejería de Sanidad andaluza ya ha anunciado que las parturientas de su comunidad podrán elegir dar a luz en posición a partir de la próxima primavera.
Un parto con historia
No siempre ha existido el actual desencuentro de opiniones existente sobre el alumbramiento en posición vertical. Las sillas de parto, propias de esa postura, son uno de los elementos más antiguos utilizados en las labores de parto por las mujeres de todas las épocas. Figuras arqueológicas muestran a diosas y a mujeres pariendo desnudas en estas posiciones. Las sillas de parto medievales están instaladas en los museos, una especie de taburete con forma de herradura para que las mujeres pudieran dar a luz a sus bebes.
Pero, además de en los tiempos de nuestros antepasados, las mujeres paren satisfactoriamente de forma natural en posiciones verticales (arrodilladas, de cuclillas o sentadas) en las actuales culturas indígenas y campesinas en distintas partes del planeta.
Y es que, según indican las investigaciones de los expertos, los médicos de las sociedades occidentales han influido para que las mujeres tengan su parto acostadas sobre su espalda, posición que facilita el trabajo de los tocólogos, pero no de madres y bebes.
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