Es de noche y todo el mundo duerme, menos tu bebe que, con su llanto, te despierta porque tiene hambre. Si eres una mamá reciente, seguro que esto te sonará bastante. Se trata del momento en que el bebe reclama su toma nocturna, algo que sucede de forma regular, sobre todo, durante los tres primeros meses de vida del pequeño.
La tetada de la medianoche se convierte en un deber realmente agotador para muchas mamás, en especial, por la pérdida de horas de sueño y de descanso que esto les supone. No obstante, si se aprende a disfrutar de ella, puede dar lugar a entrañables momentos de complicidad y ternura entre madre y bebe.
Además, debes tener presente que esta toma ofrece multitud de ventajas, tanto para ti como para tu bebe. ¿Quieres saber cuáles? Te las presentamos a continuación.
¿Por qué es tan importante?
• Dar el pecho por la noche favorece el aumento de la cantidad de leche. Cuanto más se estimula el pecho mediante la succión, el organismo pone en circulación una mayor cantidad de prolactina, la hormona que estimula la secreción de leche. Por esta razón, las tetadas nocturnas son tan importantes para la alimentación de tu bebe.
• La prolactina también ayuda a relajarte, ya que desempeña una importante función tranquilizadora que facilita el sueño. En consecuencia, dar de mamar por la noche no fatiga ni causa estrés, más bien produce una sensación de serenidad.
• La toma nocturna puede desempeñar una función “educativa”. Se trata de la única ocasión en la que el bebe puede adquirir una mejor percepción del tiempo, entendido como una alternancia del día y la noche relacionada con el ritmo sueño-vigilia. Por ello, cuando tengas que darle el pecho por la noche, no conviene encender todas las luces ni hablar en voz alta, como si fuera de día. Al contrario, es mejor no modificar el ambiente de la casa: debes mantener la habitación en penumbra, actuar con gestos suaves y hablarle en voz baja. De esta forma, el bebe no tardará en comprender que las tetadas nocturnas son distintas de las diurnas y que, después de comer, deberá dormirse de nuevo.
¿Cuántas tetadas son necesarias?
Durante los primeros meses de vida, un bebe puede despertarse cada tres horas. Esto significa que, en las siete u ocho horas reservadas al sueño, el bebe puede realizar un mínimo de una y un máximo de tres tomas.
A medida que el bebe va creciendo, el número de tetadas se reduce, ya que es muy posible que se prolongue el intervalo de tiempo transcurrido entre una y otra.
En los dos primeros meses, el bebe deberá comer un número determinado de veces durante la noche. Además, puede ocurrir que algunos bebes que dejaron de pedir la toma nocturna vuelvan a solicitarla. Esto se debe a los denominados “brotes de crecimiento”, que suelen producirse alrededor del segundo y cuarto mes. En este período, aumenta la necesidad de leche del bebe, con lo que es necesario incrementar el número de comidas.
Algunas mamás vuelven a la toma nocturna cuando creen que su bebe queda insatisfecho con las tetadas realizadas durante el día. Esta estrategia resulta muy útil para conseguir un rápido aumento en la producción de leche y satisfacer, así, el apetito de su bebe.
¿Y qué ocurre cuando el bebe no se despierta para comer? Hay bebes que duermen como angelitos durante toda la noche, por lo que se saltan esta toma. Si éste es el caso de tu bebe, no debes preocuparte. Tan sólo debes controlar que la cantidad diaria de orina y el aumento de peso semanal sean normales. Por ejemplo, si el bebe suele mojar entre seis u ocho pañales cada día, se considera que todo va como es debido. Pero si hace pipí menos veces y su orina es muy concentrada, significa que no come lo suficiente. En cuanto al peso, después de la segunda semana de vida, el bebe debe aumentar, por lo menos, 500 gramos al mes, es decir, unos 125 gramos por semana.
Cuándo y cómo espaciar las tomas
Es difícil saber la edad en la que el bebe dejará de pedir la toma nocturna, ya que cada bebe tiene unas necesidades alimentarias y de sueño diferentes. Algunos bebes dejan de mamar por las noches cuando sólo tienen seis semanas, pero la gran mayoría no lo hace hasta los tres meses; incluso hay bebes que necesitan varios meses más.
El proceso de eliminación de la tetada nocturna se produce de forma paulatina. Poco a poco, verás como las tomas se van espaciando cada vez más, hasta que llega un día en que el bebe es capaz de dormir toda la noche sin necesidad de ser amamantado. Si éste no es el caso de tu bebe, y el hecho de despertarte cada noche te agota, he aquí algunos consejos que pueden ayudarte a la hora de espaciar los tiempos de la toma nocturna:
• Dale la toma de antes de acostarse bastante tarde y adelanta la hora del desayuno.
• Déjale que gima o lloriquee durante cinco o diez minutos. Si no está muy hambriento, quizás vuelva a dormirse.
• Cuando el bebe se ponga a llorar, deja que sea el papá el que vaya a consolarlo. El bebe asocia el olor y la presencia de la madre con la lactancia, por lo que si eres tú la que acudes a calmarlo, esperará que lo amamantes.
• Si tu bebe tiene el horario de sueño cambiado, intenta reajustar su reloj interno despertándolo y amamantándolo cada dos o tres horas durante el día, e intentando mantenerlo despierto llevándolo contigo a todas partes, jugando con él o colocándole, por ejemplo, cerca de la ventana, donde pueda ver gente y cosas que le distraigan.
No obstante, antes de decidir suprimir la tetada nocturna, debes tener en cuenta que tu bebe hace las tomas oportunas durante el día, está ganando peso con normalidad y tiene, por lo menos, 12 semanas. El pediatra será el encargado de valorar el buen desarrollo del bebe y la conveniencia de comenzar a eliminar la toma de la noche.
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